Cómo cuidar tu piel

Mano pasando un pano blanco sobre la manga de una chamarra de piel cafe, junto a un frasco de crema y un cepillo de cerda sobre mesa de madera

Una prenda de piel bien cuidada no se gasta: se pone mejor. Esta guía es la misma que damos en el taller.

Lo que nunca debes hacer

  • No la metas a la lavadora. El agua y el detergente resecan la piel y la endurecen sin remedio.
  • No la lleves a tintorería común. Los solventes del lavado en seco le quitan los aceites naturales.
  • No uses secadora ni calor directo. Ni secadora de pelo, ni calefactor, ni sol directo por horas.
  • No la guardes en bolsa de plástico. La piel necesita respirar; el plástico le genera humedad y hongo.

Cómo guardarla

Cuélgala en un gancho ancho — los delgados le marcan los hombros. En lugar seco y ventilado, con espacio alrededor. Si la vas a guardar por temporada, usa una funda de tela, nunca de plástico.

Si se moja

Sécala a temperatura ambiente, lejos de cualquier fuente de calor. Si quedó muy mojada, rellénala con papel para que conserve la forma mientras seca. Nunca la acerques a un calefactor: el calor directo la agrieta.

Limpieza de todos los días

Un paño suave y seco basta para el polvo. Para manchas ligeras, paño apenas húmedo y dejar secar al aire. Nunca frotes fuerte.

Cómo saber si es piel de verdad

La piel genuina tiene poro irregular y ninguna pieza es idéntica a otra. Huele a piel, no a químico. Al doblarla, se arruga de forma natural y suave. El sintético es demasiado parejo: mismo patrón, mismo color, siempre.

Cuándo llevarla con un especialista

Manchas de aceite, decoloraciones grandes o daños en la costura: no experimentes en casa. Escríbenos y te orientamos.